Toledo, España
Gran parte de la complejidad de la arquitectura hospitalaria reside en la ordenación de las circulaciones. En este caso, debido a la especificidad del tipo de hospital y las características de las terapias y modelo de convivencia, cobra una relevante importancia. La disciplina que impone un esquema de circulaciones estructurado detona las posibilidades de accesibilidad a las diferentes áreas y la independencia del usuario.
Fuertemente vinculado a la estructura de las circulaciones está la de la zonificación. En esta nueva organización, el núcleo centralizado del hospital existente pasa a tener una posición secundaria y función exclusivamente de visitas. Se convierte así un hospital de esquema en X con un único núcleo vertical y centralizado de comunicación por otro con varios y especializados núcleos apoyados en el gran corredor que transcurre desde el edificio original hasta el extremo noroeste enganchando con los nuevos pabellones.
La imagen del hospital cambia radicalmente para adecuarla a la de un edificio tecnológico de referencia. De ahí que la agrupación funcional propuesta haya desembocado en un edificio compacto que se integra volumétricamente con el edificio original.
Fotos: Imagen subliminal