La Línea es un lugar particular. Fuertemente marcado por su carácter fronterizo, entre el estrecho y el Peñón, su urbanismo deriva de su origen como ciudad dormitorio y de abastecimiento a Gibraltar. El hospital se sitúa en el límite norte de la ciudad. El carácter de borde nos hizo pensar que el hospital podría ser un elemento que cosiera la descompuesta trama existente con el borde de la ciudad. Es por ello que el hospital de la Línea es un edificio con gran vocación urbana. La conexión entre la calle y el vestíbulo es un gradiente que va difuminando de forma natural el paso de la escala de la ciudad a la asistencial del hospital. Este gradiente culmina en una gran plaza que refuerza la imagen del hospital como elemento narrativo en la trama urbana de cualquier ciudad.
Fieles a los honestos criterios que imponen la funcionalidad y el esquema jerarquizado de comunicaciones, nos dejamos guiar por ellos hasta que traen de forma natural una configuración arquitectónica en la que el juego coherente volumétrico es la baza para aportar al proyecto racionalidad y belleza. Las áreas están agrupadas según las necesidades de interrelación. El hospital queda estructurado por un gran bloque técnico-clínico al norte y por la pieza que constituye el corredor y vestíbulo para pacientes ambulatorios y visitas al sur. Entre ambos se establecen cuatro bloques transversales, accesibles desde el vestíbulo de forma directa. Las torres se corresponden con siete unidades de hospitalización. Los espacios que generan las diferentes trazas conforman lugares de un carácter de polivalencia necesarios, como elementos de transición entre áreas o remansos visuales que sirven a su vez como hitos orientativos.

El tratamiento de las envolventes, expuestas principalmente a orientaciones Este-Oeste, cobra especial importancia. La fachada es ventilada con piedra natural (arenisca gris) anclada con una subestructura de aluminio adecuada al agresivo ambiente marino. El aislamiento térmico al exterior es continuo en toda la fachada, evitando la posibilidad de puentes térmicos. Las carpinterías exteriores son en aluminio con rotura de puente térmico, con sistema de hoja oculta y acristalamiento termoacústico con control solar. En las zonas con riesgo al impacto se sustituye la hoja interior por un vidrio de seguridad.
Fotografía: Alejandro González