Doctor munoz carinanos rev2

Sevilla, España


Hospital Dr. Muñoz Cariñanos

PROMOTOR
Servicio Andaluz de Salud
CONSTRUCCIÓN
2022
SUPERFICIE
35.103 m2
INVERSIÓN
47.371.335 €
MODALIDAD
Obra de emergencia

El Hospital Doctor Muñoz Cariñanos (Antiguo Hospital Vigil de Quiñones u Hospital Militar de Sevilla) es un colosal edificio castigado por el abandono durante los últimos 15 años. Hace más de una década se planificó una reforma integral a través de varios expedientes para su puesta en marcha, de los que solo uno de ellos había sido ejecutado.Las nuevas circunstancias sobrevenidas con la pandemia motivaron la tramitación de unas obras de emergencia, estableciendo tres fases de ejecución hasta la terminación y puesta en marcha del hospital al completo.

Se ha completado la Fase 1, que incluía la puesta en marcha de tres plantas de hospitalización de la torre y parte de los servicios del basamento, entre ellos, una UCI con 25 puestos distribuidos en tres bloques aislables. La Fase 2, mucho más ambiciosa en superficie, abarca la puesta en servicios de todo el basamento (bloque quirúrgico, hospital de día, endoscopias, URPA, etc.), así como tres plantas más de hospitalización, la planta técnica y la práctica totalidad de la fachada.

Leer más

Inaugurado en 1980 como Hospital Militar, la profesionalización de las Fuerzas Armadas en 2004 hizo que fuese cedido por el Ministerio de Defensa a la Junta de Andalucía. Al año siguiente se empezaron a gestar el estudio previo y los diversos expedientes destinados a transformar a este hospital mediano en un edificio de referencia dentro de la red sanitaria de Sevilla y su provincia. Así fue como en el año 2007 se inician las obras que afectarían a buena parte de la estructura original del hospital, aumentando la hospitalización y apostando por la modernización de los servicios asistenciales. En el año 2010, las obras se dieron por paralizadas oficialmente cuando los estragos de la crisis del sector eran más que evidentes. A partir de este momento el hospital se deja al abandono hasta que el año 2020, con una nueva crisis, en este caso sanitaria, se abre la puerta a una primera puesta en marcha como semilla para una futura rehabilitación global de todo el edificio.

Fue a consecuencia de la crisis de la Covid-19 cuando la Consejería de Salud y Familias de Andalucía planteó la necesidad de realizar actuaciones de emergencia para la terminación parcial del Hospital Vigil de Quiñones, que se realizaron por vía de emergencia en respuesta a las necesidades del plan de contingencia en la provincia de Sevilla realizado por la Consejería de Salud y Familias, por rebrote de la pandemia COVID 19.

Para ese entonces, año 2020, este colosal edificio de 12 plantas de tipo basamento y torre se encontraba totalmente desmantelado. Convertido en un gran esqueleto en el que las palomas convivían con huellas de vida humana furtiva (hogueras, grafitis y enseres personales maltrechos) había áreas prácticamente acabadas, pero gravemente afectadas por los efectos del paso del tiempo y de la exposición a las inclemencias del tiempo y a las seguidas campañas de robo y pillaje. El estado previo del edificio y el grado de ejecución de cada una de las áreas fue objeto de un completo análisis, teniendo en cuenta el deterioro por el tiempo transcurrido desde la paralización de las obras y la necesidad de adaptación a normativa actual y de adoptar soluciones de acabado de nuestro tiempo.

Para la intervención de la Fase 1, se realizó un análisis global del edificio y de las necesidades programáticas requeridas para los rebrotes previstos. Se consideraron igualmente aquellas actuaciones necesarias para cumplir con la reglamentación vigente en lo ya ejecutado. El objetivo asistencial para esta primera fase de intervención era contar con una dotación específica de 144 camas de hospitalización (24 habitaciones individuales y 12 dobles por planta en los niveles +4, +5 y +6) y 25 camas de Cuidados Intensivos, además de la puesta en marcha de otras áreas de apoyo como diagnóstico por imagen, cocina y administración. Esta primera fase tuvo un alcance de 16.850 m2.

En el año 2021, se abre el mismo procedimiento de Emergencia para llevar a cabo la Fase 2 (19.914 m2), intervenciones que se llevan a cabo por niveles son:

NIVEL +0

  • Reforma del nuevo vestíbulo general y acceso principal.
Se demuele la escalinata central que daba acceso directamente al nivel +1. Se le da continuidad al volumen del basamento creando un atrio de tres plantas cubierto con un lucernario y flanqueado por un muro cortina de triple altura. Conviven en este espacio las escaleras de acceso a los siguientes niveles, la zona de información a usuarios y un jardín interior.
  • Área de servicios asistenciales y mantenimiento
Se lleva a cabo la reforma del todo el área norte del edificio como servicios asistenciales y mantenimiento (talleres, electromedicina, almacén, laboratorio, lencería y vestuarios)

NIVEL +1

  • Área de hospitalización y zona de día de agudos (adultos e infanto-juvenil) de salud mental
    La pandemia ha evidenciado la necesidad de prestar atención a las diversas afecciones mentales de la población. La unidad de salud mental se divide en zona de adultos y zona infanto-juvenil, con 13 y 4 habitaciones individuales respectivamente, en ambos casos con posibilidad de ser dobles. Cada área cuenta con zonas comunes y con una terraza diferenciada.
  • Área administrativa
- Hospital de día (21 puestos y 8 consultas) – Hospital de día de continuidad (7 puestos y 4 consultas)

NIVEL +2

  • Bloque quirúrgico (10 quirófanos)
  • 
Unidad de reanimación (42 puestos)
  • 
Área de endoscopia (7 salas y 11 puestos de reanimación)
  • 
Zona auxiliar de UCI

NIVEL +7

  • – Hospitalización de Medicina Interna: 24 camas en habitaciones dobles y 21 camas en habitaciones individuales.

NIVEL+8

  • Hospitalización de Cuidados Respiratorios: 16 camas en habitaciones dobles y 10 camas en habitaciones individuales
  • Unidad de Cuidados Respiratorios intermedios (UCRI): 8 camas

NIVEL +9:

  • Hospitalización de Alta Dependencia: 20 camas en habitaciones individuales especialmente adaptadas para personas con movilidad reducida
  • 
Gimnasio y área de rehabilitación

GENERAL:

  • 
Demolición y nueva construcción del casetón de instalaciones del nivel +3 correspondiente al bloque quirúrgico, así como el nuevo casetón del bloque suroeste.
  • Sustitución de carpinterías en todas las plantas de nueva hospitalización con persiana motorizada.
  • Nueva urbanización de la zona de acceso al Hospital, dotación de plazas de aparcamiento para ambulancias y otros vehículos (mercancías, automóvil, motos, bicis, etc.) y redistribución de viales para separar tráficos, con viales exclusivos y separados para ambulancias y carga y descarga.
  • Nueva rampa norte para acceso al nivel +0 previa demolición de la antigua marquesina de urgencias.
  • Revestimiento de toda la torre con lamas fijas y móviles, así como del frente oeste del basamento, siendo esta la intervención más visible y que ha trasformado por completo la imagen del hospital. El estado previo del basamento contaba con una fachada a medio completar de lamas de acero galvanizado contrapeadas, mientras que la torre de hospitalización presentaba una fachada de ladrillo visto y aplique cerámico correspondientes a las bandas de las ventanas.

En esta Fase 2 se ha continuado con la solución que se llevó a cabo en el nuevo acceso sur (Fase 1) para la torre de hospitalización, donde se combinan franjas de celosía con franjas de lamas ambas de aluminio perfilando. Las franjas de lamas son móviles para que se puedan manejar desde el interior de las habitaciones y regular la entrada de luz. Esta adaptabilidad hace que la fachada cuente con distintos alzados según las diferentes disposiciones de las lamas. En el basamento, se aprovecha la estructura auxiliar del estado previo para revestir todo el volumen con chapa perforada de acero que permite una lectura unitaria y lacónica de todo el volumen.

Un aspecto importante en este proyecto es que además del singular contexto técnico- administrativo, se trata de una obra de reforma y ampliación que ha tenido que ser ejecutarlas de forma compatible al mantenimiento de la actividad asistencial que ya se estaba dando. Esta casuística añade un grado más de complejidad ya que ha sido necesario conjugar el proceso de ejecución de las obras considerando cómo esa intervención concreta puede afectar a la estructura funcional y de circulaciones global del hospital. Es por tanto que esta actuación ha precisado de la aplicación de un proceso de trabajo diferente, añadiendo un rango superior de intervención que denominamos ‘el proyecto del proyecto’. Es un modelo de trabajo diferente que no debe condicionar de forma determinante la solución arquitectónica proyectada.

La ejecución de esta fase 2 ha sido todo un reto: un edificio con partes aun en abandono durante más de 10 años, obra de emergencia, hacer el proyecto mientras se ejecutaba la obra, dirigirla, resolver las inevitables contingencias sobre la marcha, mantener los trabajos sin interferir en la actividad asistencial… todo ello con un amplio seguimiento por parte de la administración y de la opinión pública.

La experiencia adquirida nos dice que ningún hospital va a ser concebido como se hacía de forma tradicional. Ya no hablamos de hospitales flexibles desde la perspectiva de un cambio lento y paulatino, el futuro requiere de hospitales con respuestas inmediatas, flexibles tanto en el uso como capacidad y a corto plazo.