Planho va más allá de la definición funcional, técnica y logística del hospital. Mediante el diseño de espacios interiores y la integración del equipamiento médico se persigue que el usuario experimente el máximo confort y calidad en el espacio. El interiorismo en la arquitectura hospitalaria no puede ceñirse únicamente a un espacio visualmente bien diseñado, integrado y ordenado, sino que deben de asumirse la componente sensorial y el importante papel de conceptos como una ventilación e iluminación (tanto natural como artificial) adecuadas, el bienestar higrotérmico y acústico y la limpieza y la higiene (estrechamente vinculados a la seguridad ante posibles infecciones). Todo ello conceptos muy vinculados a la ingeniería, es por ello, que el balance entre ambas partes: arquitectura e ingeniería hospitalaria, tiene en el diseño interior su máxima representación.
Cuestiones como la integración con la naturaleza, el contacto con el espacio exterior, la búsqueda de miradas lejanas al paisaje, el uso del color en materiales sencillos y el juego de formas y volúmenes que permita orientar de forma intuitiva por el hospital pueden ser vehículos capaces de transmitir emociones y sensaciones agradables. Principios orientadores en torno a los que forjamos nuestra obra, principios sobre los que seguiremos caminando en busca de una arquitectura por y para el usuario entendido como centro del sistema.